Black Friday o la fiebre del consumismo (II)


¡¿Qué pasa locos y locas?! Bienvenidos y bienvenidas un jueves más al blog más random de la calle en donde vivís.

Esta semana volvemos para cerrar el círculo sobre la temática del Black Friday. Para aquellos que se perdieron la entrada anterior, que trataba sobre la parte histórica y social de esta efeméride, podéis pinchar aquí antes de continuar leyendo.

Si bien la primera parte era algo más genérica, este nuevo artículo requiere de apuntes más específicos, pues vamos a tratar de las repercusiones económicas que tienen este tipo de días tanto en pequeño como en gran comercio. Para ello, vamos a contar con la inestimable ayuda de Ángela Castán, de Coaching&Comercio, a la cual quiero dar las gracias ya previo a su aportación. Os dejo además el enlace a la web y a su Facebook por si queréis saber más cositas de la empresa (con la cual trabajo en los temas de diseño).

Al igual que el artículo anterior, vamos a dividir este en varias cuestiones importantes, así que… Ángela… todo tuyo.

Beneficios del Black Friday:

Antes de entrar al toro, analicemos previamente los resultados de campañas anteriores. Los estudios sobre la campaña de navidad del 2015 nos dicen que el 39% de las ventas navideñas, se concentraron en la primera quincena del mes de diciembre y la semana previa a Nochebuena. Esas ventas representaron un 22% de la facturación total. Sin embargo, en el BF previo se concentró otro 20% de las compras de esa campaña. Viendo estos porcentajes, es sencillo pensar que el BF es una herramienta de ventas que funciona muy bien. Como asesora empresarial para el retail discrepo de quienes piensan así.

¿Por qué? Fácil. Es cierto que las afluencias de los centros comerciales se disparan, por lo que para las grandes y medianas empresas instaladas en estas grandes superficies, supone una posibilidad de aumento de ventas, pero esto no quiere decir que sea un aumento de las ganancias para las empresas. Los operadores se ven obligados a trabajar con descuentos que se aplican directamente sobre su margen de beneficios, y para cubrir la demanda de público, tienen que ampliar las plantillas, o aumentar el número de horas de sus trabajadores que, en el mejor de los casos, verán un dinerillo extra en la nómina, con el correspondiente gasto en esta partida (nota de Edu: en el peor, como pasa en varias grandes superficies, harán horas extra que, o bien compensarán con días libres, o ni se las pagarán ni nada).

El caso es que echando cuentas, las empresas se encuentran con que han vendido más, con menor margen de beneficio sobre el precio de sus artículos y más gastos. Según los datos de los clientes de mi empresa, en términos genéricos el BF les representa tan sólo un beneficio de alrededor de un 4%. Eso si hablamos de grandes superficies. En el caso del pequeño comercio, una vez más, se ven obligados a perder dinero, sobre todo si no poseen tienda en un centro comercial o en una calle de primera línea de venta, ya que en su caso, las afluencias a su tienda no suben, sino que bajan y los artículos que venden, lo hacen con un descenso de su margen de beneficio.

En resumen, ni gran ni pequeño comercio, el verdadero beneficiado por este tipo de ofertas (métase en el paquete el resto de días de megaofertas) es el consumidor. Pero todos aquellos que nos dedicamos al retail, sabemos que esto es “pan para hoy y hambre para mañana”.

Lo poco gusta, lo mucho cansa:

Siguiendo con el tema, el problema de esta masificación de ofertas es que se está acostumbrando al cliente a que concentre sus compras en días o campañas de descuentos, maquilladas con todo tipo de nombres apetecíblemente comerciales: Black Friday, Días Sin IVA, Precios de Otoño… distintos perros con el mismo collar. Esto conlleva en general bastantes inconvenientes, más allá de los nombrados para el pequeño comercio, también las grandes superficies se “pegan el batacazo” en los días o semanas previas y posteriores a estos días, tal como demuestran los porcentajes arriba comentados. Quizá menos prácticas de este tipo nos beneficiarían a todos.

Y es que estamos avanzando a un tiempo donde nuestros clientes se cansarán de comprar sólo por precio. Los mejores asesores empresariales de nuestro país anuncian que la continuidad de las empresas en un futuro inmediato pasa por ofrecer una exquisita atención al cliente, encontrar y ofrecer el factor diferenciador de la empresa y una correcta gestión de las herramientas de marketing on line. Es un tema muy amplio de tratar, aquí he dejado un resumen muy generalizado.

Poco más que decir. No quiero irme sin antes dar las gracias a Edu por dejarme hacer esta colaboración.

Recordad que la semana que viene habrá nuevo post, yo no me lo perderé.

¡Saludos locos!

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