Black Friday o la fiebre del consumismo (I) 1 Comentario


¡¿Qué pasa locos y locas?! Bienvenidos y bienvenidas un jueves más al blog más random de la calle en donde viváis.

Navidad… esa maravillosa época en donde nos hinchamos a comer turrones y dulces varios, nos hinchamos a dar y recibir paz y amor de nuestros seres queridos, nos hinchamos a discutir de temas generalmente insípidos con el cuñado de turno, nos hinchamos a hacer y recibir regalos… y en general… nos hinchamos…

Porque la navidad como bien es costumbre ya en nuestras vidas es una temporada de excesos. Excesos que generalmente, debido sobre todo a la época que nos ha tocado vivir, acaban pagando nuestros bolsillos (y nuestra salud).

Si bien en España desde siempre las superficies comerciales, con El Corte Inglés y su publicidad y decoración a la cabeza, han marcado el comienzo de la época de compras de Navidad, uno de los efectos secundarios de la globalización ha sido la “importación” de campañas publicitarias extranjeras, sobre todo las creadas en EE. UU., los reyes absolutos del consumismo.

Habéis leído bien, “campañas publicitarias”, y es que el tema que quiero tratar hoy, como habréis podido observar lo voy a dividir en dos partes, histórica y económica. Esta segunda parte, que tiene bastante miga, la dejaremos por el momento para la semana que viene.

¿Qué es exactamente y dónde se originó el “Black Friday”?

No me voy a ir muy lejos a la hora de definir, y me voy a remitir poco más que al artículo de Wikipedia (mezclado con alguno que otro) acerca de este día. El “Black Friday” (lo nombraré como BF a partir de aquí), marca en el calendario de comercio el comienzo de la campaña de compras de Navidad, la cual, al menos en España, se extiende hasta el día 5 de Enero. Este evento viene marcado por ser el viernes siguiente al “Día de Acción de Gracias” estadounidense, cuya fecha coincide con el cuarto jueves de cada Noviembre. Normalmente, sobre todo desde la megaexpansión de Internet, existe un complemente al BF que es el “Cyber Monday”, es decir el siguiente lunes, pero este evento está pensado en exclusiva para compras online.

Respecto a su origen existen dos tipos de teorías:

  • La primera tiene su origen en la Filadelfia de los años 60, y viene a raíz de un término usado por la policía de la ciudad para referirse al caos y el alboroto causado por el tráfico posterior al “Día de Acción de Gracias” (otro ratico si queréis nos ponemos a discutir tranquilamente acerca de los tintes xenófobos de este origen… por aquello de asociar lo negro con lo malo y tal…). Tráfico denso, mucha gente comprando… el resto, vino solo. Sin embargo, a pesar de comenzar a denominarse así a principios de la década de los 60, no fue hasta 1975 que no terminó de expandirse al resto del país.
  • La segunda teoría viene motivada en parte por la primera, y tiene más relación con las cifras de ventas que con el tráfico. Sabido es, que cuando una empresa está en cifras negativas, se dice que “está en números rojos”. Pues bien, el susodicho viernes, era el día en el que las cifras de los comercios pasaban de rojo… a negro (anda… aquí lo negro es bueno). Eso motivó a las grandes superficies a empezar a realizar ofertas de escándalo que llamasen a la gente a realizar cuanto antes sus compras para navidad.

¿Qué efectos sociales tiene el BF a día de hoy?

Afortunadamente en España todavía queda algo de cordura (cada vez menos) a la hora de lanzarnos a por las compras compulsivas. Podemos ver como las grandes superficies se aprovechan para colarnos megaofertas no sólo en un día fijo, si no que extienden el período durante, por lo menos, el fin de semana completo. Bromeando con unos amigos el otro día mientras hablábamos sobre este tema, dijimos que tarde o temprano inventarían la “Rainbow Week”, y con alguna campaña publicitaria de la leche nos la meterían doblada como prácticamente hacen con todo… pero eso es otro tema.

El caso es, que el fenómeno social causado por el BF (y otros días similares) dice mucho sobre en qué punto de decadencia se encuentra la sociedad actualmente. Es sorprendente el control de titiritero que poseen las grandes empresas de consumo sobre la sociedad, y es fascinante la reacción en masa que tiene la gente ante algo tan superficial como lo son las “compras compulsivas” (efecto secundario de estos fenómenos).

Desde luego, días como estos también tienen sus cosas positivas, muchas veces es cierto que nos viene bien alguna oferta de algún producto que necesitamos. Pero cuantas veces hemos acabado de comprar y al revisar todo nos hemos dicho… “y esto… para qué carajo lo he comprado…”.

En fin… problemas del primer mundo, supongo. Pero problemas que deberían de hacernos reflexionar sobre si realmente estamos yendo por el buen camino, y sobre si le damos la importancia suficiente a los valores inmateriales de nuestra vida, que son los que realmente importan.

Sin más… por hoy me despido con un poquito de humor. ¿No os parece que los GIFs de abajo son extrañamente parecidos?

 


Nos vemos en el próximo blog.

¡Saludos locos!


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