La fase de preproducción


Madre mía si le he dado vueltas a este artículo. De esto que empiezas escribiendo de una cosa y te das cuenta que esa cosa es un pequeño detalle dentro de un gran tema que necesitas explicar. A ello que voy 🙂

Ah… perdón, que maleducado soy.

¡¡¡HOLA!!! Soy el “Mago Loco” y os doy la bienvenida a la nueva serie de artículos destinada a todos aquellos que queráis aprender los pequeños detalles que rodean al mundo audiovisual, y que el internete pocas veces os contará.

Sobra decir que todo lo que en estos artículos quiero explicar viene dado por mi experiencia personal. Desde luego, cada uno de los y las que leáis, tendréis vuestra forma de trabajo, igual de válida que la que voy a narrar. De hecho me gustaría que si tuvieseis algo que aportar, lo hagáis dejando un comentario en la entrada.

Bueno ale, ya vale de verborrea y vayamos al grano.

 

Preproducción: Ese “desconocido” proceso.

Y lo pongo entre comillas porque realmente no es tan desconocido, simplemente, en otro ámbitos, recibe otro nombre.
Podría apostar todos los euros habidos y por haber a que la gran mayoría de nosotros se ha sentido alguna vez, mínimamente, atraído por la idea de ponerse a hacer el paripé con una cámara en la mano. No lo hago básicamente porque no tengo tanto dinero (je), pero eso no quita para que ganase casi con un 100% de probabilidad la apuesta. Dicho esto, dentro de este grupo de aficionados, me voy a centrar más en la figura de aquellos a los que les gusta desarrollar sus ideas, para luego realizar pequeños (y no tan pequeños) metrajes con un toque más pro y con algo más de calidad.

Doy una explicación rápida antes de meterme en el tema y voy a citar a Wikipedia directamente para describir en qué consiste la preproducción:

“La preproducción es el proceso de fijación de algunos de los elementos que intervienen en una película, obra, u otro presentación”.

Os dejo un diagrama que he encontrado por ahí que explica “grosso modo” el flujo de trabajo general de una preproducción:

Flujo de trabajo generalizado de una preproducción.

 

En las grandes producciones, la preproducción se inicia en el momento en el que los señores que manejan los dineros (a. k. a. los productores ejecutivos), dan luz verde al proyecto cinematográfico, y acaba en el instante en que da comienzo la producción (el rodaje, para que nos entendamos). Da la casualidad de que, por desgracia para nosotros, nuestros proyectos son más de andar por casa y no necesitaremos a nadie que nos de el OK a nuestra idea. Seremos productores ejecutivos, directores, guionistas, puede que actores, editores de vídeo y efectos visuales, compondremos la banda sonora si tenemos conocimientos para ello (y si no, la compraremos), y si nos descuidamos, seremos hasta becarios (y todos los días a la misma hora nos llevaremos a la mesa el café con “cruasán”). Ojo que a esto de ser un “todo en uno” se le coge el gusto, hasta cierto punto XD.

 

Qué se trabaja en la preproducción?

Como bien dice la cita anterior, la preproducción es el “proceso de fijación de algunos elementos”, es decir, la forma de plasmar una simple idea en papel para comenzar a desarrollarla. Aquí trabajaremos todo lo necesario para llegar al rodaje lo más preparados posibles. Desde el guión literario al guión técnico o de producción (en otro artículo explicaré la diferencia entre los dos), pasando por el desarrollo de personajes, fotografía, localización e incluso el casting si es que hay que hacerlo (que si la cosa es muy amateur, lo dudo mucho 🙂 ). Todo esto me lleva al punto culmen del artículo.

 

Si tienes que matar un personaje y tienes dinero para contratar a alguien, llama a Sean Bean XD

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La importancia de una buena preproducción:

Sin menospreciar la responsabilidad que requiere una buena producción y una buena “postpro”, para mi la “pre” es la fase de mayor importancia con diferencia. Básicamente, todo aquello que no se planifique a la perfección en esta fase, tendrá la posibilidad de convertirse en un desastre de proporciones estratosféricas a lo largo del resto del trabajo. Esta fase puede ser un auténtico quebradero de cabeza si os gusta tener todo a la perfección (como debe ser vaya), pero desde luego los resultados que se pueden obtener si todo está con el orden suficiente son… j*d*d*mente satisfactorios.

Empezando por un buen guión, repasándolo tantas veces como haga falta, incluso cediéndolo a personas de un entorno muy cercano para recibir distintos “feedbacks” y ver que hay qué cambiar y cómo. Si la trama es un poco larga, describir perfectamente la psique de los personajes. Esto ayudará a los futuros actores a meterse en el papel. Todo sigue con un buen storyboard, detallando los planos (y su orden de grabación) sin dejarnos nada al libre albedrío. Obviamente una buena planificación de la fotografía, tipo de luz y “look” que queremos para nuestro metraje. El equipo de producción (osea… tú), tiene que saber perfectamente donde y cuando quiere grabar. Por último (aunque me dejo cosas por el camino), realizar un calendario de producción acorde, con tiempo y dejando margen para imprevistos que SIEMPRE ocurren. Al tratarse de producciones modestas o de andar por casa, la gente que quiera participar tendrá tiempo para organizarse porque, como es obvio, a escala pequeña, no se come de esto, y cada uno tiene su trabajo para ganarse el pan.

Con toda esta parrafada quiero decir que no os vengáis arriba a la hora de planificar un cortometraje, y no queráis hacerlo todo lo antes posible. Cada cosa lleva su tiempo, y más, insisto, si no vivimos de ello. Y desde luego os aconsejo que seáis consecuentes con vuestras capacidades y posibilidades, no queráis hacer una superproducción sin algunos conocimientos previos y con los dineros justos.

 

No gastes lo que no tienes.

 

No tengo mucho más que añadir, en futuras entradas hablaré tanto de cada una de las partes de las que se compone la preproducción, como de las dos fases grandes que me quedan de una producción cinematográfica, cada una con sus particularidades. Espero que este artículo os haya servido para conocer ese proceso tan infravalorado a veces como es la preproducción, sobre todo a aquellos que estén empezando por estos lares. Recordad que llegar a la segunda fase con todo bien atado y planificado al máximo que se pueda, os facilitará mucho la vida a posteriori. Id con calma y tratar todo con mimo, no queráis construir un gigante con pies de barro, porque casi con seguridad se os derrumbará.

Comentad y compartid si os ha gustado. Nos vemos en siguientes MadTips.

 

Saludos locos 🙂

 

 

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